❤️🩹Antes de que aparezcan las palabras, aparecen las emociones, suelen expresarse con el cuerpo, el llanto, la risa y el silencio. Acompañar es aprender a escuchar ese lenguaje invisible, ofrecer presencia, palabras y calma para ser comprendido.❤️🩹
🧠 Nombrar para comprender: el lenguaje emocional
| Imagen creada con Chatgpt |
Cuando un adulto nombra lo que el niño o niña siente “te noto triste” o “cuéntame qué te ha enfadado”, no está etiquetando ni limitando, sino ayudando a dar forma y sentido a la experiencia emocional. Este proceso favorece el reconocimiento interno de las emociones y sienta las bases para la autorregulación y el desarrollo emocional.
🌈 Emociones aceptadas, límites necesarios
Validar una emoción implica reconocer y aceptar lo que el niño o niña siente, sin juzgarlo ni minimizarlo, y un aspecto clave del acompañamiento emocional es comprender que todas las emociones son necesarias para el desarrollo, pero esto no significa que todas las conductas sean aceptables.
El desafío del adulto consiste en sostener una doble función: acompañar emocionalmente y poner límites claros. Los límites, cuando se expresan con respeto y coherencia, brindan seguridad y ayudan a organizar la conducta.
Decir “entiendo que estés enfadado, pero no puedo dejar que pegues” enseña que el enfado es válido, pero que existen formas adecuadas de expresarlo. Así, aprenden a diferenciar emoción de acción y desarrollan recursos para manejar lo que sienten.
🔥Rabietas y desarrollo emocional: una forma de comunicar
Las rabietas son una manifestación del desarrollo infantil. Aparecen cuando se enfrenta a emociones intensas que no puede regular por sí mismos debido a la inmadurez de su sistema nervioso.
Suelen surgir ante la frustración o la imposibilidad de comunicar una necesidad, la inconformidad con los límites, los cambios inesperados en la rutina o el cansancio. En estos momentos, no buscan desafiar, sino expresar un malestar que lo desborda y no saben transmitir de otra manera.
Comprender su origen permite mirarlas con mayor empatía, evitando interpretarlas como mal comportamiento, y entendiendo que son parte de un proceso de aprendizaje emocional.
🤲Cómo acompañar las rabietas desde la calma y la empatía
Durante una rabieta, los niños y niñas necesitan más que nunca la presencia de un adulto que los ayude a atravesar la emoción. La calma del adulto actúa como regulador externo, ofreciendo contención y seguridad.
| Imagen de creación propia con Canva |
🫂Acompañar con conciencia: El rol del adulto y el cuidado emocional de quienes acompañan
Los adultos son los principales referentes emocionales de los niños. Acompañar el desarrollo socio–afectivo de los más pequeños, implica también revisar cómo los adultos viven y expresan sus propias emociones.
Los niños aprenden observando cómo los adultos manejan la ira, la frustración, la tristeza o el cansancio. Mostrar que es posible equivocarse, que está bien si no siempre sentimos emociones positivas o que a veces es necesario pedir ayuda o disculpas, es una de las enseñanzas más valiosas que podemos ofrecerles.
Aunque acompañar emocionalmente también puede ser agotador, por eso es fundamental reconocer que las emociones de los adultos también importan. Es necesario cuidar al cuidador, pedir apoyo y darse permiso para no hacerlo todo perfecto, pues esto también es parte del proceso. Cuando nos sentimos sostenidos, podemos sostener mejor.
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